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21.9.20

¿QUÉ NOS ENSEÑAN LAS HEROICAS JORNADAS DE LUCHA DEL 9 AL 11 DE SEPTIEMBRE?

Después de las duras protestas que se presentaron entre el 9 y el 11 de septiembre, el pueblo que lucha se pregunta ¿y ahora qué? Analicemos lo que representa este levantamiento y las posiciones que toman las distintas fuerzas sociales frente a él, para tratar de dar respuesta a esta pregunta.

Partamos por un breve resumen de los hechos para luego analizar la situación. En la madrugada del 9 de septiembre la policía detiene, electrocuta y golpea a Javier Ordoñez -abogado y padre de dos niños-, lo traslada al CAI de Villaluz y allí lo torturan hasta matarlo. Las siguientes tres noches miles de personas, especialmente jóvenes, salen a las calles, rodean y destruyen más de 70 CAIs solo en Bogotá (40 de ellos incinerados); varias motos de policía, patrullas, buses de Trasmilenio y bancos son también destruidos en esta y otras ciudades. A la masiva y combativa protesta, la policía responde con sevicia y genocidio sobre el pueblo asesinando a 12 personas, hiriendo de bala a más de 70 y golpeando a más de 300. En férreos combates callejeros con piedras, palos y molochas los manifestantes enfrentan valientemente a la policía hiriendo a más de 200 de ellos. Las protestas se extienden por varios días en la capital y otras ciudades.

 


Vivimos un periodo de creciente protesta popular

Las jornadas de protesta del 9 al 11 de septiembre, en primer lugar, reafirman que en Colombia, como en el mundo en general, las contradicciones sociales se tornan más agudas y vivimos un periodo de auge de la lucha de las masas: ya el pueblo no aguanta más tanta injusticia, opresión y miseria y se vuelca a las calles a luchar por sus derechos en masa y combativamente. Las medidas de aislamiento impuestas ante la pandemia contuvieron temporalmente este polvorín, pero la crisis económica mundial agravada por la crisis sanitaria, y el recorte de conquistas y derechos al pueblo por parte de los gobiernos reaccionarios, han llevado a millones de personas al desempleo, al quiebre de sus negocios, al hambre y la miseria, es decir, han agudizado más las contradicciones sociales, rociando gasolina al ya ardiente fuego de la lucha de clases.

En segundo lugar, basta analizar las jornadas del 9 al 11 de septiembre para convencerse de que ellas representan no solo la continuación del actual periodo de auge de la lucha popular sino la elevación de esta lucha a un nuevo nivel, que las hace merecedoras del calificativo de históricas batallas: 1) Su dimensión se evidencia en la participación de miles de personas y en la alta cantidad de protestas y acciones simultáneas (más de 100), cerca de la mitad de todos los CAIs de la Capital destruidos y alrededor de 250 policías lesionados; 2) Su motivo era amplio y político: la mayoría del pueblo repudiando la represión policial; 3) Su explosiva velocidad fue evidente: el video del vil asesinato de Javier prácticamente fue la convocatoria que lanzó a millares a las calles en cuestión de horas y 4) Su carácter combativo fue generalizado y las acciones de las masas fueron contundentes y centradas en atacar los locales oficiales de tortura, violación y asesinato (CAIs), los bancos y propiedades del gran capital, a quienes precisamente, el Estado de grandes burgueses y terratenientes y su policía, defienden. Decenas de combates callejeros simultáneos con la policía se dieron durante horas, al punto que la primera noche la policía, ¡en la capital del país!, no era capaz de apagar la lucha popular.

Pero entonces las represivas fuerzas policiales, impotentes para controlar la ira del pueblo, desataron una masacre. Aunque el Estado ha tratado de justificar de mil maneras su genocidio contra el pueblo, como por ejemplo diciendo que los manifestantes portaban armas de fuego, todos los muertos por disparos son manifestantes, ninguno fue un policía, y muchos videos muestran que fueron los cobardes policías los que dispararon contra los manifestantes ¡12 hijos del pueblo vilmente asesinados! El baño de sangre vivido esa noche enseña al pueblo el carácter reaccionario de las fuerzas policiales, su misión de reprimir a toda costa cualquier intento del pueblo de defender sus derechos, de buscar justicia.



Represión y falsas ilusiones al pueblo

Estas históricas batallas han atizado más las pugnas entre los grupos de las clases dominantes. Por un lado, el gobierno nacional ha salido a decir que el caso de Javier se debe a unas cuantas “manzanas podridas” dentro de la institución y que no se puede acusar a la policía de haber asesinado a las otras 12 personas “sin pruebas”(¡¿?!). Por otro lado, la alcaldesa López y el opositor Petro han planteado que lo que se necesita es una “reforma estructural a la policía” que mejore el reclutamiento, la educación, los protocolos, etc.

El pueblo más pobre no se come el cuento del gobierno sobre las “manzanas podridas”, los “casos aislados”, pues su experiencia directa le enseña que la policía constantemente hostiga al ventero ambulante y a la juventud popular, cobra vacuna, coloca injustos comparendos, desaloja familias y reprime con violencia la protesta popular. Pero la idea de algunos grupos de las clases dominantes de que el problema se soluciona con una “reforma estructural” sí puede confundir al pueblo y precisamente de eso se valen los politiqueros oportunistas para engañar a la gente.

Para poder comprender que esta “reforma estructural” no es solución al problema del abuso y la represión policial, debemos partir de qué es el Estado y su relación con las fuerzas policiales. El Estado surgió en la historia con la aparición de las clases, precisamente como aparato por medio del cual unas clases sociales dominan a otras. El medio principal por el cual ejerce este dominio es la violencia, de ahí que las clases dominantes hablen de que este debe tener “el monopolio exclusivo de las armas” y reconozcan que sus fuerzas armadas son el “sostén” de este viejo Estado. La idea de que “el estado somos todos”, no es más que una mentira que repetida mil veces en nuestras vidas hace que muchos terminemos en algún momento creyéndola, lo que permite a los de arriba esconder el carácter opresivo del Estado sobre el pueblo.

La verdad es que, según sea el carácter del Estado, es decir, las clases a quien sirve, así será el de sus fuerzas armadas que lo defienden. En Colombia el Estado históricamente se conformó como un aparato al servicio de los grandes burgueses y terratenientes, oprimiendo a los obreros, campesinos y pequeños y medianos propietarios. Por eso es que el ejército y la policía: matan indígenas y campesinos que reclaman la tierra que les han arrebatado los terratenientes; protegen a los politiqueros, a los banqueros y grandes empresarios, mientras que al pueblo lo dejan desprotegido y hasta lo extorsionan; reprimen violentamente las manifestaciones que el pueblo realiza contra el gobierno, etc.

Así las cosas, volviendo al análisis de la “reforma a la policía”, poco importa cuan estricto sea el proceso de reclutamiento, cuantos “buenos modales” se les enseñe a los policías, cuántos cursos sobre derechos humanos hagan, cuántos protocolos tengan para su accionar, poco importan estas cosméticas reformas cuando la misión del policía, y por tanto la esencia de su formación, es defender con las armas el injusto orden actual en que un puñado de ricachos explota y oprime a las inmensas mayorías.

Es verdad que la mayoría de los policías provienen del pueblo, pero también es verdad que la institución por su misión fundamental de defender a los ricos de la rebelión de los pobres, obliga a cada policía a cumplir este objetivo y en pocos casos excepcionales en que se han resistido a hacerlo, como el del famoso patrullero Zuñiga, los sancionan por no acatar las ordenes de reprimir al pueblo.

También es cierto que el pueblo debe exigir que se judicialice a los policías implicados en los asesinatos, que la policía no use armas letales, debe luchar contra la represión policial y por libertades democráticas de expresión, protesta, etc., pero la tan mentada “reforma a la policía” realmente persigue hacer que el pueblo se ilusione con que puede haber una policía buena, busca tapar la esencia reaccionaria del viejo estado y su policía, intentarlos legitimar ante el pueblo, hacernos creer que esto puede cambiar con una reforma legal y que no es necesario salir a las calles, luchar y organizarnos para exigir nuestros derechos y para construir un nuevo estado popular mediante la revolución social. En pocas palabras, la “reforma a la policía” busca cambiar algo para que todo quede igual, apaciguando así temporalmente la rebelión del pueblo y la construcción de sus organizaciones independientes y combativas.

Ilusionar a la gente con leguleyadas es una táctica históricamente usada por las clases dominantes que complementa la siempre presente represión violenta. Política a la que acuden precisamente en momentos como el actual cuando el pueblo ha perdido la credibilidad en las instituciones del Estado y se lanza a las calles a luchar masiva y combativamente. Es la táctica preferida de aquellos sectores oportunistas que se visten de “izquierda” o de “centro”, como Petro o Claudia López, pues mediante ella engañan al pueblo para que vote por ellos y de paso se ganan el aval de los grandes ricos al ayudarles a legitimar el actual Estado explotador y reaccionario.

No debemos caer en la trampa, en la ilusión de que la reforma policial solucionará el problema, que no es necesario movilizarnos y organizarnos como pueblo sino que hay que apoyar a uno u otro grupo politiquero que tramitan la reforma en el congreso. Como la historia colombiana lo muestra, todo lo que el pueblo ha conquistado ha sido con su dura lucha en campos y ciudades. El gobierno ha reconocido que los policías mataron a Javier y estos han sido detenidos solo porque el pueblo le mostró lo que es capaz de hacer si no hay justicia, de lo contrario, como en los cientos de casos de gente asesinada por la policía, el caso de Javier iba a quedar en total impunidad. Han tomado cartas en el asunto porque saben que de no hacerlo, más legitimidad perderá el viejo estado ante el pueblo y más grande y peligroso para ellos será el estallido social.

Es indispensable que como pueblo luchemos por nuestras reivindicaciones y derechos, por reformas, pero cuando, como en el caso de la “reforma a la policía”, lo que pretenden los politiqueros oportunistas es camuflar el verdadero carácter del Estado, y que les demos votos para sus aspiraciones burocráticas, es decir engañarnos, apaciguar nuestra movilización e impedir nuestra organización independiente de ellos y del Estado, entonces poner las ilusiones en esta reforma debilitará la única gran fuerza que -preparada en largos años de combate- puede luchar contra el estado reaccionario y construir un estado popular: el pueblo consciente y organizado.

Vestirse de policía e ir a los CAIs a felicitar a los asesinos de 12 hijos del pueblo, como lo hace Duque, realizar un acto de “perdón y reconciliación” o proponer una reforma a la policía como lo hacen López, Petro y otros, son tácticas siempre combinadas por los opresores: el golpe y la caricia, el garrote y la zanahoria, para contener a toda costa mediante violencia y engaño la creciente rebelión del pueblo, a la que le temen más que a nada en el mundo, pues han visto como las masas cuando toman las calles ¡todo se estremece! Sus pesadillas son las grandes protestas de los últimos años, el 21 y 22N, las recientes batallas del 9 al 11S; si en solo unos pocos días las masas, con baja conciencia y organización, hacen estremecer el país, cómo será cuando gesten sus organizaciones revolucionarias, sindicatos combativos, ligas campesinas, etc.? Con solo pensar en este futuro no pueden dormir…y no los dejaremos: ¡haremos los sueños de libertad de los de abajo las más terribles pesadillas de los de arriba!

Ninguno de estos politiqueros pone en cuestión el papel de la policía de defender el actual orden de explotación de la mayoría por la minoría. Todos a una sola voz tildan de vándalos a la juventud combativa, defienden la violencia del estado como legítima y señalan la violencia popular como terrorismo. Pero hay que señalar que, en tiempos de rebelión, son los politiqueros oportunistas los que prestan un mejor servicio a las clases dominantes, pues intentan de todas las formas: con malabares, caretas y disfraces, hacer creer al pueblo que están de su lado.

Como pueblo no podemos olvidar que cuando hablamos de Claudia López, hablamos de quien ha mandado al ESMAD a atacar violentamente las protestas populares de 2020 en la capital, la misma que en plena cuarentena dio la orden de desalojar al pueblo sin vivienda que tomó unos terrenos en Ciudad Bolívar, la que mandó a la policía a poner miles de comparendos al pueblo que obligado a trabajar para subsistir tenía que salir a las calles en medio de la pandemia, la que después del reciente genocidio ha dicho que fortalecerá la policía con más hombres e inició una cacería de brujas contra jóvenes que luchan tildándolos de “vándalos”.

Y cuando hablamos de Petro, el más hábil de los politiqueros oportunistas para fingir estar del lado del pueblo que protesta en las calles, estamos hablando de quien en su alcaldía hacía exactamente lo mismo, mandaba al ESMAD a reprimir las protestas populares, entre ellas las del paro agrario y las protestas contra el pésimo servicio de TransMilenio. Ahora finge estar con quienes protestan en las calles, por supuesto, busca entre ellos votos para sus aspiraciones presidenciales de 2022, y si llegase a la presidencia ¿creen ustedes que no mandará de nuevo la policía contra el pueblo que se rebela? ¡Claro que lo hará! pero al igual que todos los oportunistas que han gobernado en Latinoamérica, en ese momento dirá que las protestas son “organizadas por la extrema derecha”, para así deslegitimar y reprimir la justas luchas del pueblo.


Defendamos la combativa protesta popular

El gobierno de Duque y otros politiqueros han salido por todos los grandes medios de comunicación a su servicio, no solo diciendo que quienes se manifiestan son vándalos, desadaptados, etc., sino llegando a afirmar que las protestas y las organizaciones del pueblo que en ellas participan son “clandestinas”, “están armadas”, “están infiltradas por el ELN y las disidencias de las FARC” y que los hechos del 9 de septiembre fueron “coordinados y premeditados” por estos grupos “para generar violencia, caos y destrucción”.

Quien haya estado en las protestas o haya visto videos sobre estas, puede ver el carácter masivo y espontáneo de dichas manifestaciones, puede identificar que los grupos que estaban “armados” y disparando eran los policías y no el pueblo, y por eso entre los muertos no hay policías. Puede ver en un video que los policías que asesinaron e hirieron a manifestantes en Verbenal llevan a cabo su acción “coordinada y premeditada”: reunidos acuerdan su macabro plan, unos cubren su acto genocida con gas de extintores, mientras los otros disparan contra la multitud. Y no solo esto, si una manifestación convocada en unas pocas horas a partir de la indignación por el asesinato de Javier puede ser “coordinada y premeditada” por grupos “terroristas” para destruir más de 70 CAIs, 40 buses, 16 motos, etc., entonces realmente los de arriba no deberían dormir hoy tranquilos pues esta poderosísima organización terrorista en cuestión de una semana ¡podría tomarse el poder!

Aunque suene jocoso, es posible que muchos de ellos se crean esto que dicen, pues en verdad la vida y lucha de las masas es para los grandes burgueses y terratenientes tan extraña e incomprensible como terrorífica, o como dijera temerosa la esposa del Presidente de Chile hace unos meses frente al grandioso levantamiento del pueblo chileno: “es como una invasión alienígena”. Mas, sin importar si lo creen o no, lo claro es que sus declaraciones tienen el vil objetivo de deslegitimar y criminalizar la protesta social. Lo primero, tratando de tapar las verdaderas e inocultables causas: la cruda crisis económica y la cruel represión que soporta el pueblo colombiano y ante la cual se levanta masiva y espontáneamente. Lo segundo, con el propósito de estigmatizar a la juventud rebelde y combativa que allí participa en la tentativa de separarla del conjunto del pueblo trabajador.

Claudia López, mientras habla de “reconstruir la confianza entre ciudadanía y autoridades”, ha difundido un afiche con fotos de los supuestos vándalos y ofrece hasta recompensa por quien dé información sobre ellos. Así como en las protestas de la Universidad Distrital hace unos meses, hoy quiere estigmatizar de “vándalos” a la juventud combativa y popular mientras brega por legitimar ante la “ciudadanía” a las “autoridades”, es decir, a los verdaderos autores del genocidio en la noche del 9 de septiembre.

Aparte de esto, entre las mismas marchas, se han sumado algunos que terminan sirviendo a este ruin propósito de deslegitimar y estigmatizar la juventud combativa y su lucha. Son los seguidores de un tal Avakian, reconocidos por ser altisonantes predicadores de la revolución, que en los hechos, tal como los de arriba, le tienen pavor al desborde de las masas. En nombre de que la “lucha es política”, de que “en esta etapa no iniciamos la violencia”, dirigen su indignación no contra los opresores que detentan el poder, sino contra el pueblo que se rebela, contra los jóvenes combativos, a quienes con furia acusan de “irresponsables” por osar enfrentarse altivamente en las calles a la represión policial. Su argumento es que el pueblo no está organizado y que de esta forma, al luchar, pagará muchos costos. A luchar no se aprende sino luchando y no se organiza al pueblo solo debatiendo sino principalmente haciendo, mucho menos puede ayudarse al pueblo a organizar su lucha si siempre se huye despavorido ante la más pequeña confrontación en busca de salvar el propio pellejo.

Es probable que, en no mucho tiempo, siguiendo el ejemplo de su pastor supremo -ahora fiel votante de Biden, candidato del Partido Demócrata-, estos revolucionarios de papel, abandonen incluso su discurso de revolución o prostituyan aún más esta hermosa palabra, sembrando ilusiones en el pueblo en cuanto a la farsa electoral, llamándolo a votar, ¡en nombre de la revolución! por el menos peor de los candidatos en las elecciones de 2022. Ojalá que entonces estampen en sus camisas una consigna más acorde con sus actos, podría ser: “elecciones y nada menos” o “pacifismo y nada menos”.


¿Qué hacer? El camino del pueblo

De parte del Estado y de los politiqueros no vendrá ninguna solución a nuestros problemas pues precisamente son ellos los que nos exprimen, reprimen y engañan para mantener su riqueza y poder a costa del sudor y sangre nuestros. Tiene plena razón el pueblo que sale a luchar cuando entre sus consignas canta: ¡Ni el Estado ni los politiqueros, solo el pueblo salva al pueblo! Para que las clases trabajadoras podamos conquistar nuestros derechos, no debemos poner nuestros esfuerzos e ilusiones en uno u otro candidato “alternativo” cayendo en el centenario engaño de las clases dominantes para que les legitimemos su democracia, sino que debemos enfocarnos en ampliar, concientizar y organizar nuestras fuerzas en medio de las batallas de la lucha de clases.

En estas organizaciones independientes del Estado y los politiqueros, forjadas al calor de la lucha, el pueblo planea, ejecuta y balancea sus batallas, aprendiendo a darlas cada vez mejor; estudia la situación actual, la historia y la teoría revolucionaria; se apoya mutuamente y realiza acciones de solidaridad como pueblo para enfrentar la crisis. De esta forma va acumulando fuerzas para conquistar sus derechos y para impulsar la revolución que dé el poder al pueblo.

La mayor debilidad de nuestro pueblo radica hoy en su baja conciencia y organización. Empeñarnos en vencer esta debilidad, en educar y organizar al pueblo al calor del actual auge de la lucha de las masas, es la tarea decisiva que se le plantea a los revolucionarios en nuestro país para acumular las fuerzas necesarias para conquistar y defender nuestros derechos y sobre todo para impulsar la revolución que traiga libertad y bienestar a nuestra gente, acabando con la dominación de los grandes burgueses, de los terratenientes y sus amos imperialistas sobre el pueblo y la nación.

¡Vivan las heroicas batallas del 9 al 11 de septiembre! ¡La rebelión se justifica!

¡Honor y gloria a los hijos del pueblo caídos en la lucha!

¡El que murió luchando vive en cada compañero!

¡A organizar y a construir el movimiento popular y estudiantil!

¡Servir al pueblo de todo corazón, ser tropa de choque de la revolución!


Firmas: 

Movimiento de Estudiantes al Servicio del Pueblo - MESP

Movimiento Estudiantil Rebelde y Popular - MERyP

Liga Juvenil Revolucionaria - LJR 


A continuación compartimos el link para acceder al volante completo en versión PDF: Volante 21S 


14.9.20

LEVANTAMOS EN ALTO NUESTRAS ROJAS BANDERAS, LUCHAR NO ES UN CRIMEN

 

Ante los fuertes levantamientos del pueblo colombiano el 9 y 10 de septiembre a raíz del asesinato del abogado Javier Ordoñez, el reaccionario ex-alcalde de Medellín Federico Gutiérrez en una entrevista con la revista SEMANA, aseguró que el ELN y las FARC se han infiltrado en organizaciones estudiantiles como el MESP (Movimiento de Estudiantes al Servicio del Pueblo), a quien llama organización estudiantil clandestina, y la UEP (Unión Estudiantil del Pueblo), acusándolas de organizaciones terroristas, que infiltran las protestas y que la policía debe actuar rápido en contra de estas. Este discurso también ha sido usado en Bogotá contra varias organizaciones estudiantiles y barriales. Esta entrevista fue republicada por el genocida Álvaro Uribe en sus redes para atacar a los supuestos “vándalos” que se infiltran en las movilizaciones.

Como MESP expresamos nuestro rechazo a la estigmatización y señalamiento de las organizaciones estudiantiles que participan activamente de la protesta popular, vieja táctica que ha usado el Estado para hacer ver como terroristas a las organizaciones que defienden los derechos del pueblo y que se atreven a luchar, atacando a quienes participan de estas. Creemos que es ridículo como se refieren hoy las clases dominantes al levantamiento popular, simplificando y reduciendo el gran levantamiento espontáneo del pueblo combativo y rebelde a un grupo de organizaciones que lo infiltran, negando las causas estructurales que generan la protesta. Ya lo hicieron el 21 de noviembre, diciendo que el paro nacional era impulsado por “anarquistas internacionales”. ¡No son infiltrados!, es el pueblo en rebelión contra un Estado explotador.

Los ricos tiemblan de miedo al ver que el pueblo se despierta con furia y hace arder los CAIs y los bancos. El pueblo dice basta, el asesinato de Javier Ordóñez fue la gota que derramó el vaso, fue la chispa que incendió las llamas de la rebeldía y la juventud combativa se levantó contra los bancos que nos saquean, las masacres a los jóvenes y campesinos, el desempleo, el hambre en los barrios, el sistema de salud que hoy hace que perdamos la vida de muchos seres queridos por una pandemia que se podría haber controlado, por los 13 compañeros vilmente asesinados con armas de fuego por la policía en la noche del 9 de septiembre.

Quieren hacer ver a la juventud organizada y combativa que lucha por un país diferente como vándalos. Es un intento de separar nuestra organización del estudiantado y del pueblo, tratando de desviar la atención y negar las causas del gran levantamiento de la juventud combativa y popular buscando culpables, difundiendo por los medios su discurso del vandalismo y criminalizando las organizaciones estudiantiles. Tratan de generar terror, nos señalan por llevar en alto nuestras rojas banderas. Ante esta arremetida del Estado contra nuestra organización nosotros decimos, seguiremos levantando nuestras banderas, no tenemos miedo, no somos terroristas, no somos vándalos: ¡Somos juventud en rebelión! ¡Luchar no es un crimen! ¡Rebelarse es Justo!

Para mantener su dominio y opresión, las clases dominantes necesitan y ejercen una violencia estructural contra el pueblo, sus fuerzas represivas – policía, ejército, ESMAD -  son el brazo armado de los explotadores para mantenernos subyugados. Hoy tenemos cientos de ejemplos para ver cómo los que dicen defendernos, golpean, intimidan, violan y asesinan al pueblo, y que no son algunos “excesos o abusos” o unos cuantos casos. La realidad en los barrios y en el campo muestra claramente que no son unas cuantas manzanas podridas, sino que es violencia sistemática legal e ilegal por parte de una institución que estructuralmente usa las armas contra el pueblo para defender los intereses de los ricos. Esto devela el verdadero carácter de este Estado: democracia para los grandes burgueses y terratenientes, dictadura para el pueblo.

Y sus señalamientos no son más que la legitimación de la represión a la protesta. Nos llaman Terroristas, nosotros decimos: Terrorista el estado que asesina y masacra a nuestro pueblo, terrorista aprobar una reforma laboral a través del decreto 1174 para precarizar más las condiciones laborales. Vándalos los policías que violaron a 3 mujeres dentro de un CAI, los que todos los días golpean, intimidan y asesinan al pueblo pobre. Malandros los que se roban las ganancias del trabajo de la gente, los que de manera legal e ilegal se roban los impuestos del pueblo. Salir a luchar y protestar de forma combativa no es vandalismo es la expresión de la rabia contenida del pueblo contra sus verdugos.

Queremos aclarar que no somos una organización clandestina ni estamos infiltrados por las FARC ni el ELN. Somos un movimiento revolucionario que desde hace varios años hace parte activa del movimiento estudiantil y popular. Nos han visto en movilizaciones, plantones, asambleas, espacios de formación, en los barrios, impulsando la construcción del movimiento estudiantil y apoyando las distintas luchas del pueblo. Impulsamos la organización del pueblo porque creemos que el pueblo todo lo construye y por eso todo lo merece, pero es explotado y oprimido por una minoría, por grandes burgueses y terratenientes que se enriquecen a diestra y siniestra a costa de su sudor y su sangre, como ha quedado evidenciado aún más con la actual crisis. Como estudiantes al servicio del pueblo, luchamos día a día para que esta situación se transforme, por eso impulsamos que el pueblo se organice para la revolución desde los diferentes sectores de manera independiente de TODOS los partidos electoreros que solo engañan y usan las lucha del pueblo para su beneficio, adjudicándose la dirección de las movilizaciones y luchas del pueblo; de forma combativa, pues todos los derechos que tenemos hoy han sido conquistados y arrancados en medio de la lucha, yendo más allá de lo que las clases dominantes con sus leyes nos permiten.

Saludamos a toda la juventud popular que hoy se levanta, la animamos a seguir en las calles luchando y protestando por  defender los derechos del pueblo, e invitamos a todos los que quieren transformar esta podrida sociedad a unirse a nosotros. Nos reafirmamos en llevar en alto nuestra bandera y en continuar la gran tarea de organizar de forma revolucionaria, independiente y combativa a la juventud estudiantil y popular hasta alcanzar un mundo nuevo para las clases populares.

 ¡Luchar no es un crimen!

¡Rebelarse es Justo!

¡Los estudiantes no somos terroristas: terrorista el estado que desaparece y asesina!

¡Viva la juventud rebelde y combativa!

¡Por nuestros muertos, ni un minuto de silencio, toda una vida de combate!

Septiembre 2020


Todas aquellas personas y organizaciones que nos quiera ayudar a difundir esta denuncia, pueden compartir el link de la actual entrada de este blog, o las siguientes imágenes:



 



1.5.17

¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO COMBATIVO Y REVOLUCIONARIO!

Este primero de mayo nos sumamos a las movilizaciones internacionales recordando la lucha que dieron los obreros hace más de 100 años por mejores condiciones laborales y por la necesidad de una transformación revolucionaria de la sociedad. Salimos a las calles con alegría, combatividad y entusiasmo convencidos de que el camino en esta sociedad es continuar la lucha activa, independiente y organizada del pueblo, y hacer contrapeso a las ideas de conciliación, a los acuerdos de “paz”, a la vía electoral que solo menguan la lucha justa que se debe dar para construir un nuevo mundo. Reivindicamos los 100 años de la gran revolución Rusa como un faro que hoy sigue iluminando el camino que deben seguir los pueblos del mundo. Y expresamos nuestro deseo como jóvenes combatientes de llevar al pueblo en nuestro corazón y servir a sus luchas.



















24.4.17

¿POR QUÉ LOS ESTUDIANTES DEBEMOS APOYAR LA LUCHA DEL PRIMERO DE MAYO?

  • Porque nuestras familias son trabajadoras y viven en condiciones difíciles
  • Porque los estudiantes somos o vamos a ser trabajadores, vivimos y viviremos las malas condiciones laborales
  • Porque las universidades públicas se sostienen en gran parte con los impuestos que paga el pueblo trabajador
  • Porque los estudiantes somos parte del pueblo y debemos aportar con nuestro conocimiento a transformar sus condiciones

27.10.16

¡CONTRA LOS IMPUESTOS INJUSTOS, COMBATIR Y RESISTIR!

La crisis económica, política y social, permanentemente afecta a las clases trabajadoras, al pueblo en general. El gobierno de Santos presentó una reforma tributaria que asalta el bolsillo, el trabajo y el sudor del pueblo colombiano, para recaudar más dinero para un Estado que roba el trabajo del pueblo, que reprime las protestas populares y que protege los intereses de los ricos. O sea que nos quita el agua y nos moja con ella, porque el dinero de los impuestos es para pagar los fabulosos salarios de altos funcionarios, para la corrupción y para mantener los aparatos que permitan golpear al pueblo cuando éste se levanta: ejército, leyes, ESMAD, etc.

Y es que la crisis que vive el país no se debe a la caída repentina en los precios del petróleo, como nos quieren hacer pensar; se debe la dependencia que ha generado el Estado de la economía imperialista, y el petróleo es sólo la expresión de esa dependencia ¿Eso qué significa? De la misma manera que en el siglo pasado el negocio del café estuvo en auge y Colombia se volcó a su producción, sucedió en los últimos años con el petróleo, estuvimos en una época en la que el crudo alcanzó precios exorbitantes y el Estado colombiano se concentró en incentivar su extracción para ganar migajas de su exportación, y esa ganancia se la gastó en “mermelada” sin pensar en que un día acabaría. Ahora que el precio volvió a bajar (y se gastó hasta lo que no tenía) no tiene cómo demostrarle a los organismos internacionales que tiene una estabilidad económica para que las transnacionales entren al país (a seguir saqueándolo) y por eso necesita recaudar más impuestos. En otras palabras, Colombia no ha sido un país construido para su propio desarrollo, sino para ser la despensa de los intereses imperialistas, y cuando se presentan crisis como la actual, el imperialismo se va y es al pueblo a quien le toca pagar los platos rotos. Si no trabajáramos en función de los intereses extranjeros, el cuento sería otro. Para la muestra un botón: en la reforma ni se menciona rebajar los salarios desbordados de los congresistas, y en eso se ahorrarían 233 mil millones de pesos si ganaran lo mismo que ganan los demás congresistas en América Latina, que no son 28 millones de pesos sino 16 (aunque sigue siendo desbordado).

El gobierno de Santos pretende llenar el hueco con los nuevos impuestos para las clases trabajadoras, al mismo tiempo que le reduce los impuestos a las grandes empresas y multinacionales, es decir a los ricos del país y extranjeros, ya sabemos que es porque el Estado depende de la entrada de estas empresas para poder recoger algunas migajas de sus ganancias. Por esto es que las clases populares pagaremos más: por medio del IVA y el impuesto a la gasolina se recaudarán alrededor de 9 billones extra, y mientras que a las pequeñas empresas se les va a reducir sólo del 34% al 32%, las grandes empresas reducirán en 2 billones sus impuestos a la renta (pasan de pagar el 43% al 32%). Y esto se debe a que esta reforma está movida por las garras de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), la cual legisla para el beneficio de las transnacionales, y es una de las entidades a las que el gobierno le tiene que demostrar solvencia económica.

Entrando más en materia, las cosas que más van a afectar a los trabajadores, campesinos, profesionales y, pequeños y medianos empresarios son:

  1. Aumento del IVA del 16% al 19%. Todos los productos con este impuesto aumentaran significativamente de precio, desde jabón, detergente y pañales hasta gimnasio y conciertos. 
  2. Declaración de renta de personas que ganen más de $2 millones 750 mil pesos. Antes declaraban las personas que ganan más de 3 millones y medio de pesos aproximadamente. Es decir que ahora van a pagar impuestos personas con salarios más bajos.
  3. Impuesto a los pequeños negocios como peluquerías, tiendas, etc. Pagarán el llamado monotributo, del 1% de sus ventas brutas (no de la utilidad). El argumento es que así podrán formalizarlos y podrán acceder a seguridad social. Pero esto claramente afecta a gran parte de la economía del país y sobre todo a una buena parte de las clases trabajadoras independientes, quienes además se verán afectados con el IVA, porque  precios más altos se traducen en menores ventas.
  4. Gaseosas con impuestos. Un impuesto de $300 pesos por litro a un producto de consumo masivo en el país. El argumento de que es para combatir la obesidad es falso, pues en México pusieron impuesto a las bebidas con azúcar y la obesidad no disminuyó, y la población no tiene muchas alternativas de consumo.
  5. Se gravarán con el 5% de IVA las publicaciones impresas y los repuestos para taxi; eso fomenta la informalidad y reduce la productividad de todo el sector.
  6. Impuesto a los combustibles líquidos. Aparte de que tenemos los más altos precios de gasolina en el continente, ahora un nuevo impuesto a la gasolina, que claramente afectará el servicio de transporte tanto de pasajeros como de carga que necesariamente repercutirá en todos los productos de consumo, incluyendo los de la canasta familiar.

Además, persiste el impuesto a algunos productos de la canasta familiar en lugar de quitarse. Así, el mismo gobierno de Santos que supuestamente quiere la “paz”, quiere imponer una reforma tributaria que carga de impuestos al pueblo colombiano, que nos arroja a la miseria a los obreros, campesinos, profesionales, pequeños y medianos productores y comerciantes. Es vergonzoso el impuesto a las tiendas cuando las multinacionales y las grandes empresas son privilegiadas con rebaja de impuestos dizque para fomentar la generación de empleo. Desde hace años que vienen rebajando impuestos a multinacionales y grandes empresas y el desempleo no disminuye, el empleo en lugar de aumentar, se precariza con salarios de miseria e informalidad. 

Ante estos cambios regresivos para la economía del pueblo trabajador, no queda otro camino que el que siempre hemos tomado, el camino de la lucha organizada por conquistar nuestros derechos. Debemos organizarnos junto a los sectores explotados del pueblo y salir juntos a las calles para detener este vejamen que quieren imponernos sin tener nosotros culpa de los problemas generados por el Estado corrupto. Las calles nos esperan para hacer sentir nuestra indignación y decisión de frenar una vez más las leyes que nos esclavizan en favor de los ricos.

¡LA CRISIS LA GENERARON LOS RICOS, PUES QUE LA PAGUEN LOS RICOS!
¡MÁS SALARIOS, MENOS IMPUESTOS!
¡A LUCHAR POR MEJORES CONDICIONES PARA EL PUEBLO!
¡CONTRA EL ESTADO CORRUPTO Y LOS IMPUESTOS, SALIR A LAS CALLES A LUCHAR! 

25.5.16

POR ESO VAMOS A SEGUIR RECUPERANDO LAS TIERRAS


Desde diciembre de 2014 las comunidades indígenas del Norte del Cauca están resistiendo en las haciendas La Emperatriz, Miraflores, El Guanábano y Quebrada Seca. Los indígenas están recuperando estas tierras ancestrales que están en manos de latifundistas , y que la comunidad necesita para cultivar alimentos y vivir en ellas, pero que en vez de ser aprovechadas por el pueblo están sembradas con monocultivo de caña para la producción de azúcar y biocombustible al servicio del mercado mundial. Además esto destruye la fertilidad de los suelos y afecta la biodiversidad.

La lucha por recuperar estas tierras lleva ya varias décadas. En 1991 agentes de la policía y narcotraficantes, buscando frenar la lucha por la tierra, realizaron la masacre del Nilo, asesinando 20 compañeros y compañeras indígenas. Pero esta masacre no ha logrado su objetivo, la comunidad ha seguido hasta nuestros días la lucha por sus derechos. Gracias a la resistencia y organización indígena, el Estado se vio obligado a reconocer su implicación en la masacre y prometió la devolución de estas tierras como forma de "reparación". Han pasado 25 años y las tierras aún no han sido devueltas, por eso nuevamente las comunidades Nasa del Norte del Cauca pasan a la acción para recuperar y liberar. Con la Liberación de la Madre Tierra vienen ejerciendo una verdadera reforma agraria: recuperando por la fuerza las tierras usurpadas por los latifundistas.

La Madre Tierra nos da lo necesario para la vida. De ella tomamos las materias primas y en ella crecen nuestros alimentos. Pero la Madre Tierra está sometida en manos de unos pocos que ostentan el poder. Tanto así que según censo agropecuario (2015) sólo un 0.4% de la población posee el 46% de la tierra productiva; de 42,3 millones de hectáreas disponibles para uso agropecuario, el 80% se malgasta en ganadería; sólo 8,5 millones de hectáreas se usan para agricultura, de los cuales 7.1 millones de hectáreas son monocultivos de palma aceitera, caña de azúcar y café para la exportación, eso nos deja que únicamente 1.4 millones de hectáreas están destinadas para el cultivo de alimentos, lo que representa un 43% de todo lo que comemos, por eso gran parte de nuestra alimentación depende de importaciones.

Entendemos que el problema de la tierra es estructural, siendo pilar de la gran desigualdad, de la dependencia de entes económicos extranjeros y también del conflicto armado y político en el campo. Hechos frente a los cuales comunidades han actuado tomándose las tierras de los latifundios en defensa del buen vivir, la redistribución de la tierra y el trabajo colectivo por medio de asociación solidaria y cooperativa. Acciones que los pueblos indígenas como el Nasa han mantenido: sin tomar las tierras no habrá progreso, emancipación y mayor armonía con la Madre Tierra.

Destruir el latifundio es tarea fundamental para desarrollar el país, pero no hablamos del desarrollo del que hablan los ricos, discurso bajo el cual despojan, saquean y destruyen nuestras comunidades y la madre tierra. Hablamos del desarrollo de las comunidades, entendido como el buen vivir de las clases trabajadoras del campo y la ciudad.

Es necesario que las personas honestas, que realmente deseamos un cambio de nuestro país, comprendamos el papel del Estado y sus instituciones. Está comprobado que el Estado es una herramienta de los ricos para explotar y oprimir al pueblo trabajador. Las leyes, las fuerzas armadas, la educación, los grandes medios de comunicación, están dominados por banqueros, latifundistas, grandes empresarios y multinacionales. Entonces nosotros preguntamos a quien lee este volante: ¿será posible que a través del mismo Estado y sus instituciones, se solucione el problema de la tierra en el país? ¿Será posible que desde el congreso, presidencia, alcaldías, ministerios, fuerzas armadas, etc., surja la solución real para millones de personas y comunidades sin tierra o con poca tierra? ¿Acaso los latifundistas estarán dispuestos a entregar sus tierras por las buenas, en el supuesto caso que una ley lo plantee? 

Basta observar el actual proceso de restitución de tierras para darse cuenta que el Estado jamás tocará las tierras de los terratenientes, y que la promesa de devolverlas al campesinado es una farsa. Basta observar los actuales acuerdos de paz entre el Estado y las FARC, en los cuales desde el principio se dijo que la propiedad de la tierra no se negociaba, es decir, dichos acuerdos jamás pondrán en riesgo el interés de grandes latifundistas. Entonces la respuesta es clara: el Estado burgués-terrateniente no entregará por las buenas las tierras al pueblo, ¿Cuál entonces debe ser el camino de las clases trabajadoras para conquistar la tierra? 

El actual proceso de Liberación de la Madre Tierra es un ejemplo para todos los pueblos colombianos: tomar por la fuerza las tierras es el ejemplo que los trabajadores del campo deben seguir. Todas aquellas personas sin tierra o con poca tierra, sean mestizos, indios, negros, blancos, etc., que en el trabajo de la tierra consiguen su sustento, deben unirse y retomar el camino de la recuperación de tierras en todo el país. Sólo el pueblo salva al pueblo: la organización propia e independiente del pueblo es la única capaz de liberar las tierras que se encuentran concentradas en pocas manos. Una vez recuperadas, la tarea es poner las tierras al servicio de la comunidad para el bienestar de todos los que con sus manos la trabajan. Ese es el camino de un verdadero desarrollo nacional y democrático.

Este problema es un asunto de todo el país. La tierra es fundamental para el futuro de toda la sociedad colombiana, por eso es deber de quienes vivimos en la ciudad apoyar, difundir y vincularnos activamente a esta lucha. El Movimiento de Estudiantes al Servicio del Pueblo (MESP), expresamos nuestro total apoyo a la Liberación de la Madre Tierra, y en general a la Lucha por la Tierra de los trabajadores del campo. Invitamos a todos los estudiantes, y en general a todas las personas de la ciudad a conocer más esta lucha, a comprender más el problema de la tierra, a vincularnos a este proceso, y con esfuerzo aportar a difundir la semilla de la Liberación de la Madre Tierra por todo el país. 

¡¡¡ Romper los muros de la Universidad, servir al pueblo del campo y la ciudad !!!
¡¡¡ La TIERRA no se compra, la TIERRA no se vende, la TIERRA se trabaja, se libera y se defiende !!!

Escrito por: 
Movimiento de Estudiantes al Servicio del Pueblo – MESP

Invitamos a consultar más información sobre la Liberación de la Madre Tierra en la página: 
http://www.nasaacin.org/

Si usted desea descargar esta publicación en formato PDF, puede hacerlo en el siguiente link:
https://drive.google.com/file/d/0B2IZaJObp8PMenJYNFhTRVFhV3c/view?usp=sharing


Todas las imágenes en esta publicación fueron tomadas de Internet y desconocemos sus autores. Si el dueño de alguna de las imágenes desea que se incluya su nombre en los respectivo créditos, favor enviarnos un correo para hacer las respectivas correcciones. 

21.10.15

ACERCA DEL CAMBIO EN EL EXAMEN DE ADMISIÓN EN LA UDEA 2015

¿Qué pasa con el cambio en el examen de admisión en la Universidad de Antioquia (UdeA)? A continuación un análisis que busca relacionar la actual coyuntura con problemas estructurales de la educación pública en Colombia. Consideramos pertinente ampliar el debate que se ha desatado a partir de las políticas implementadas por el rector Mauricio Alviar. La coyuntura en concreto es por el cambio del examen de admisión, pero nosotros consideramos que más allá de ser un simple cambio en el procedimiento de selección de aquellos estudiantes nuevos, lo que hay que debatir es ¿Qué clases sociales están accediendo a la educación pública? Nosotros como Movimiento de Estudiantes al Servicio del Pueblo -MESP- estamos por la defensa del acceso a la educación superior para las clases trabajadoras del campo y la ciudad.







16.9.15

LIBERTAD PARA LA MADRE TIERRA

¿Y TÚ QUÉ SABES SOBRE LA LIBERACIÓN DE LA MADRE TIERRA?

Prólogo del editor

El Movimiento de Estudiantes al Servicio el Pueblo (MESP), considerando que luchamos por una nueva educación: nacional, científica y al servicio del pueblo; que es responsabilidad de los intelectuales vincularse a las amplias masas trabajadoras para servir de todo corazón a sus necesidades y aportar a sus luchas; y que todas las personas conscientes y honestas, que deseamos una transformación social al servicio de las clases trabajadoras debemos apoyar la lucha de los pueblo del mundo; hemos decidido apoyar, difundir y aprender de la justa lucha del pueblo Nasa en el Norte del Cauca, particularmente de aquellos resguardos, que con gran valor, combatividad, organización, vienen dando fuertes golpes al latifundio y al gran capital, recuperando tierras y poniéndolas al servicio de toda la comunidad y de la misma Madre Tierra.


Los compañeros indígenas con su ejemplo nos muestran el único camino que las clases trabajadoras y los pueblos del mundo tienen para conquistar sus derechos: el camino de la lucha organizada y combativa. La historia lo ha demostrado siempre y lo sigue confirmando: sólo la organización, movilización, las vías de hecho, y la conciencia pueden llevarnos a conseguir nuestros derechos, y más aún, a construir y defender una nueva sociedad. ¿Podemos los universitarios ser indiferentes respecto a los problemas que se viven en nuestro país y el mundo? Uno de esos problemas es la histórica e inagotable lucha por la tierra ¿Cuál es nuestro análisis? ¿Qué posición tomaremos? ¿Cuál será nuestra participación y nuestra propuesta al respecto? Estas preguntas, entre otras muchas, las deberíamos estar abordando al interior de la Universidad. En la búsqueda de poner sobre la mesa el debate acerca de la lucha por la tierra, hemos realizado una compilación de artículos sobre la lucha por la tierra en el Norte del Cauca, muchos de ellos publicados por la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), los cuales hemos tomado de su página web: http://www.nasaacin.org/

Queremos realizar una serie de cartillas que permitan acercarnos a la problemática, en esta primera publicación reproducimos el artículo “LIBERTAD PARA LA MADRE TIERRA”, escrito en septiembre de 2005 por varias organizaciones indígenas. Las fotografías han sido tomadas de internet y agregadas a lo largo del texto por nosotros para hacer un complemento gráfico de la lucha que libran nuestrxs compañerxs indígenas. Esperamos que esta publicación, y las próximas, ayuden a nutrir el debate, y principalmente a que como universitarios rompamos la pasividad, la indiferencia, y nos decidamos a cumplir con nuestra principal tarea: servir al pueblo de todo corazón.

28.5.15

CRÓNICA DEL DESALOJO EN VILLA CAFÉ

Este video fue grabado el 28 de mayo de 2015. Día en que el Estado colombiano defendió los intereses de la "Ladrillera Santa Rita LTDA" en vez de los intereses de 300 familias humildes que habían construido sus viviendas 5 meses atrás. Estas familias fueron expulsadas y muchos de ellos quedaron en la calle sin recibir ayuda alguna del gobierno.

16.9.14

QUÉ QUEREMOS LOS ESTUDIANTES?

Documento presentado por los estudiantes de la Universidad Nacional de Tucumán (Argentina) en 1969

Nota del editor

¿Cómo quisieras que fuera nuestra educación? ¿Cómo lograr que sirva a resolver los problemas del pueblo colombiano? Seguramente preguntas de este tipo se hicieron los estudiantes de Argentina en 1969 y redactaron este importante documento. Ellos decidieron criticar los contenidos y las prácticas académicas de su época, y a partir de dicha crítica surgen ideas para la construcción de una nueva Universidad, es decir de una academia realmente comprometida con nuestra época y nuestro pueblo. Aunque ya han transcurrido más de 40 años, muchas de sus críticas y propuestas siguen vigentes hoy en nuestras universidades.

Por lo anterior te invitamos a cuestionar la educación que estamos recibiendo, que soñemos y nos organicemos por con-quistar una educación que responda a las problemáticas del país y del pueblo e impulse el bienestar de los trabajadores del campo y la ciudad. ¿Qué queremos los estudiantes de hoy?





12.8.14

PALESTINA: UNA HISTORIA DE RESISTENCIA

Lo que está haciendo ahora el pueblo palestino se trata, en definitiva, de un gigantesco acto de valentía que va desde niños hasta ancianos, es un pueblo entero que se niega a seguir aceptando tanto sufrimiento y humillación. Es un ¡basta ya! que no admite más espera. El pueblo Palestino es hoy un ejemplo de resistencia, que nos muestra la fuerza y la decisión de lucha cuando ya no se tiene nada más que perder.

¡VIVA LA JUSTA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO!

¡ARRIBA LA LUCHA POR UNA VERDADERA INDEPENDENCIA DE TODOS LOS PUEBLOS DEL MUNDO!

10.3.14

ANÁLISIS DE LAS ELECCIONES EN COLOMBIA 2014

¿Caben nuestros sueños en la urnas? Un análisis de la "democracia" colombiana y las elecciones al congreso de 2014. 


Esperamos que los lectores, estén o no de acuerdo con votar, sean seguidores de uno u otro partido, no detengan su lectura, sino que analicen los argumentos que acá expresamos y abramos un amplio debate democrático entre todos sobre la Democracia, las elecciones en Colombia y las posibilidades de cambio a través de ellas.



19.8.13

PARA COMPRENDER EL PARO NACIONAL AGRARIO 2013

Introducción

A pesar de que el gobierno de Santos ha dicho que no existe “el tal paro agrario nacional” y que algunos medios masivos no muestran noticias sobre las manifestaciones alrededor del país, gracias a las redes sociales y a los medios independientes circula diariamente información sobre el Paro Agrario y Popular. En más de 20 departamentos se desarrollan numerosos bloqueos de vías y concentraciones por parte de campesinos, pequeños y medianos mineros, transportadores, empleados de la salud; en las ciudades: estudiantes, trabajadores, entre otros sectores sociales, han salido en apoyo a la lucha popular pero como siempre la respuesta del Estado ante las justas peticiones sociales ha sido represión contra nuestra gente trabajadora por parte de la fuerza pública, especialmente el ESMAD.

Algunos estudiantes de las universidades públicas, conscientes de la necesidad de que ésta sirva a visibilizar, analizar y solucionar las problemáticas que aquejan a nuestro país y nuestra gente laboriosa, hemos llevado adelante una pequeña investigación para entregar esta cartilla que contribuya a la comprensión de las causas inmediatas y últimas de la actual crisis agraria, pues consideramos que, tal como dice una consigna estudiantil: “La universidad pública debe su existencia al pueblo y debe estar a su servicio”.